Chaak

El cielo Maya le pertenece a Chaak, el dios benigno de la lluvia, el trueno, el relámpago y el agua en general. Su hacha tiene el poder de romper grandes nubes para producir lluvias y grandes tormentas. Siendo el agua el símbolo de la vida en el planeta dentro de la simbología Maya, a Chaak se le relaciona con la canalización de nuestras energías creadoras.
Se le representa también como un dios cuádruple, manifestándose como los 4 puntos cardinales.

Quetzalcóatl

La tierra y su deseo por ascender al cielo y el mismo cielo que desciende a la tierra. Reptar y volar; pecado y perfección; movimiento y quietud. Quetzalcóatl representa la dualidad inherente a la condición humana: el cuerpo humano con sus limitaciones físicas representados por la serpiente y los principios espirituales representados por las plumas. Los opuestos se reúnen en él, armonizando el caos.

Kukulcán sobre Chichen Itzá

El descenso de Kukulcán en el mundo terrenal se vislumbra al atardecer de los días del inicio de los equinoccios de primavera y otoño, dibujándose el cuerpo de la serpiente emplumada en la escalera norte de la pirámide de Chichen Itzá a manera de 7 triángulos isósceles invertidos. La presencia de la principal deidad Maya en la Tierra carga de energía y misticismo a los espectadores.